Jornada del alma pequeña


Jesús dice a Margarita:
“He aquí la jornada de un alma pequeña”

Ofrenda del día por el Papa, por sus intenciones; por la Iglesia, por todos los sacerdotes; por la paz del mundo, por la conversión de los pecadores,  por aquellos que sufren y en reparación de los ultrajes que ofenden gravemente mi divino Corazón y el Corazón doloroso e Inmaculado de María.

Yo invito al combate a cada alma en un esfuerzo total y generoso contra el egoísmo que está en todos y en cada uno; a una gran caridad con el prójimo.

Propagación del Rosario: esto obtendrá numerosas gracias para la Iglesia y para los sacerdotes.

La oración se deja a la elección de cada alma según sus posibilidades. No descuidarla sin motivo grave, porque ella es un medio de santificación  y de conocimiento por la fuerza con la que ella estimula vuestras almas. 

Que las almas pequeñas se unan a estas intenciones  con amor y fervor. Acordaos con frecuencia de vuestro Dios por medio de vivas aspiraciones con el fin de mantener un contacto permanente entre Él  y vosotras

Abandonaos totalmente a mi voluntad. Tened confianza en Mí

Esta es la regla que deberá respetar y practicar toda alma pequeña que aceptará su yugo que, creedlo bien, será dulce y suave para los generosos

5 diciembre 1967

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